Sí, los feos nos refugiamos en esa frase. Me la repitieron infinitas veces, sin embargo, aún no me la creo. Pero hay algo que indudablemente es cierto: existen feos con suerte. Es curioso que durante mi vida universitaria haya tenido tan pocos amigos pintones (si digo guapos, me tasan de de gay), es más, siempre han sido “normales” o feos. De ellos cabe resaltar uno, un feo. un feo con mucha suerte.
Pablo era un tipo que dentro de los márgenes de belleza masculina obtenía puntaje negativo. De estatura media, contextura gruesa, gran quijada, nariz ancha...era feo. Desde chico se supo feo y nunca escapó a su realidad. Estableció por ello, según me cuenta, ciertas formas de pensar y políticas propias para evitar cualquier tipo de complejo. Y le funcionó.
Yo llevo tiempo sin tener enamorada, ni acercamiento de índole romántico a alguna mujer. Mi padre, machista sin remedio, estaba asustado. Sus preguntas por si salía con alguien eran cada vez más frecuentes, mi hermano menor-que roche- me presentaba chicas y yo seguía solterito sin compromiso. Todos absolutamente todos mis amigos habían tenido su agarre o chaplín con alguien y yo siempre me quedaba en el intento. Y es que la verdad yo de mujer no le haría caso a alguien como yo. Pero dicen que siempre hay un roto para un descocido. Así que acudi por la ayuda de Pablito quien a pesar de ser feo le sobraban las conquistas.
Le explique el problema, dije: Pablito soy muy exigente, osea soy feo y me gustan las mas bonitas, las normales no me llaman la atención, me siento feo, soy acomplejado, no tímido pero sí cojudo, no tengo floro y siempre casi siempre solo sirvo de amigo. Él sonrió y me dijo no es cuestión de ni de belleza ni de floro, es cuestión de actitud y táctica.
Sermón de Pablo: te sabes feo y es que de verdad lo eres, eso no quita que no existan mujeres bonitas a quienes los feos les parescan interesantes, ese es tu blanco. Ahora bien, no demuestres que te sientes feo, debes ser conchudo, parecer que te encantas como eres, vestirte bien, caminar pecho en alto, hasta lucir lo que no puedes(intentarlo), ser mas atento, caballero, no ser cursi, ser jocoso, gracioso, no espeso, dejar de ser tacaño, etc. ES actitud. Las mujeres suelen no demostrar que alguien les parece simpatico(no necesariamente en físico), es más, suelen tener el efecto rebote: ayy que pesado, es antipatiquisimo, se jura buenote, pobre feito, osea si es buena gente pero nada que ver, es casi una más...Tiempo después su comportamiento demuestra la incopatibilidad con aquellos pensamientos. hay que aspirar a más aunque suene utópico.
La chica más bonita nunca te hará caso como hombre pero si como amigo y como amigo te contará cosas y tu esas cosas las usarás en tu favor. Te dirá lo que odia de su actual afane y tu no cometerás el mismo error. te dirá el mal que le hizo y tu aprovecharas para maletearlo, ella te pedirá consejos y tu le diras que no lo perdone. La invitaras al cine y ella nunca te choteará porque eres"su amigo el feo". Se sentirá bien contigo y a pesar de sus amigas y de su buen gusto saldrá contigo, se reirá, bailará y después de haberlo asimilado aceptará que le gustas. y tú con la mayor indiferencia finjiras no haberte dado cuenta, aceptarás que siempre te ha gustado pero que nunca tuviste alguna otra intención, por poco y te sobrarás, y cuando su orgullo casi esté herido la abrzaras y le diras que en realidad por miedo al rechazo nunca dijste nada. ella sonreirá y te dira que te quiere y mucho. Y sabes por qué, por que la gente "bonita" se contenta con serlo por fuera, por que no hacen esfuerzos por gustarle a alguien , porque su esmero no va mas allá del peinado, por qué a nosotrso nos cuesta aprender a ser lindos ya que lastimosamente no nacimos así. Y es que somos como el oso, mientras mas feos, más hermosos.
Pablito terminó su discurso, le dije gracias y volteé. Tremendo LOSER. fácil y tuvo razón en algunas cosas, en realidad en muchas de ellas, pero para mi sigue siendo cuestión de suerte.ok, su actitud es buena, para mi gusto demasiado conchudo, pero que no quita que ese sea su jale. No soy el más indicado para desprestigiarlo.
Algún día seguiré sus consejos, por ahora seguiré siendo el mismo idiota, me preocuparé por quitarle a mi padre la idea de que soy gay y florearé a cuanta chibola mi hermano me presente( mentiras, nunca lo haré). ah porcierto y no somos como los osos, la fealdad y la hermosura no son compañeras, son aliadas en casos concretos y extremos en los cuales la suerte, el azar o el mismito Dios han metido la mano.